sábado, 16 de septiembre de 2017

SOÑANDO CONTIGO



Qué hermoso eres, qué alejado estás de todo, eres sobrenatural, estás por encima de la repugnancia del mundo. Eres etéreo y misterioso.
Qué bello es formar parte de tu existencia tan oscura y brillante al mismo tiempo, contigo puedo entrar en otra dimensión, puedo perderme en un exquisito trance de placer y belleza.
La música hermosa suena y se introduce en nuestro cuerpo y en nuestra alma acompañando cada preciosa visión enigmática que nos rodea. La pesadilla del mundo puede disolverse cuando vivo este sueño junto a ti.
Es tan grande lo que siento contigo que por un momento creo que puedo ver la eternidad. A tu lado todo lo precioso se vuelve infinito.

ROCKEROS


Últimamente veo a la gente muy pesada metiéndose con rockeros por hacerse mayores y/o estar ganando peso: que si qué pena da Axl Rose, que si Robert Smith se ve fatal, que si los Rolling son patéticos, que si Ozzy Osbourne es una ruina, que si Alice Cooper está hecho un vejestorio...
Algunas personas no saben que el tiempo pasa para todo el mundo y está bien, algunos se mantienen mejor y otros no tanto pero no pasa nada. Ni ganar años ni ganar peso supone tener menos valor y es bastante corriente. Las estrellas del rock pueden pareceros dioses pero son personas como todo el mundo. Habrá siempre el que diga que esos cambios físicos indican deterioro, decadencia... pero para mí el deterioro y la decadencia es quedarse atrapado en el alcohol y las drogas sin poder salir jamás.
Me parece vergonzoso leer declaraciones como las de Cosmo Hallstrom (psiquiatra, vivir para ver) que dijo que Freddie Mercury tuvo un buen final porque murió joven y nadie tuvo que verle como una vieja reina gorda. Y digo yo: ¿morir de sida y siendo joven es un buen final? Ojalá Mercury hubiese llegado a mayor y también hubiese hecho más música, tenía mucho más por ofrecer. La semana pasada habría cumplido 71 años y eso sería maravilloso. Su fin fue una desgracia, un sufrimiento atroz que acabó con su vida cuando estaba solamente en sus 40. Pero la gente es tan ridícula y superficial que cree que lo único que vale en esta vida es la juventud, algo que por cierto, es pasajero y está sobrevalorado. Pues yo hubiese preferido ver a Freddie Mercury mayor, gordo o no antes que verle como terminó, consumido por una espantosa enfermedad que lo llevó a la tumba. No seamos tan frívolos. Vamos a dejarnos ya de chorradas románticas sobre morir joven, eso es absurdo. Morir joven no es bueno, es horrible, y hacerse mayor no es un espanto, en realidad es un privilegio del que no todo el mundo puede gozar.
Es muy grave ese rechazo enfermizo hacia la vejez (y frecuentemente incluye por desgracia rechazo hacia la propia gente mayor). Deberíamos aprender a ver la vejez como algo bueno y dedicarnos a cuidarnos para estar lo mejor posible tanto tiempo como podamos. Hay que valorar más la experiencia, lo que se hace en la vida y no ridiculizar a los que llegan a mayores. Axl Rose ha salido vencedor de duras batallas. Robert Smith sigue siendo un portento musical, los Rolling Stones pueden con algunos jóvenes, Ozzy Osbourne está siendo investigado por científicos para ver cómo puede estar tan bien con todo lo que le ha pasado, Alice Cooper con su experiencia y libre de sus adicciones es más poderoso que nunca... Algunos de estos rockeros han tenido mala vida y han tomado las peores decisiones pero han sobrevivido, han aprendido a ser mejores y siguen aquí con sus carreras.  Otros muchos no han sido tan afortunados, murieron por accidentes, enfermedades,  drogas... pero ojalá siguieran aquí. Y en lugar de alegrarse por los que están vivos hay un aluvión de críticas y desprecios impresionante. Lamentablemente para algunos más vale la juventud y la imagen que la propia vida, los logros, el aprendizaje, la experiencia y el aprovechar cada momento en hacer algo bueno. 
Puedes quejarte de la pobreza, de la enfermedad, de la maldad que hay en el mundo... pero no por cumplir años, por favor. Qué pesaditos con ser joven eternamente, qué valores tan pobres y cuánto seso sorbido por la publicidad. Haced algo con vuestra vida y puede que no os duela tanto haceros mayores, veréis cada año que pasa como una nueva aventura en la que ser mejores. Hay que aprovechar la vida tanto como sea posible.


sábado, 15 de julio de 2017

¿SEÑALES?


Hace unos años me obsesioné o algo parecido con el tema de las decapitaciones. El tema estaba en todas partes. Compré una ancha gargantilla de encaje y pensé que era muy apropiada para proteger mi cuello, vi un film en la que aparecía un Buda de oro que acababa decapitado, en TV aparecían horribles terroristas decapitando a sus víctimas... y mucho más, siempre encontraba algo que tenía que ver con algo tan terrible como la decapitación. Además en esa época junto a la fotógrafa Modry y alguien muy especial para mí organizamos en una casa abandonada una sesión de fotos usando el interior y el exterior de la casa. Sacamos algunos muebles y los colocamos fuera e improvisamos una especie de hogar al aire libre, entonces, en una de las fotos que me tomó Modry se ve mi imagen reflejada en un espejo roto, el pedazo de espejo que se corresponde con mi cuello había caído. Alguien amado llamó a esa foto "María Antonieta". Yo le añadí otro nombre: "Falsa sensación de seguridad." Además en la foto llevaba puesta una gargantilla confeccionada por la misma Modry y la gargantilla es un accesorio que sirvió en el pasado para emular un corte en el cuello, la decapitación. Tras la revolución francesa muchas personas que habían perdido seres queridos en la guillotina usaron estos collares como homenaje. También en parte, se cree que los espejos rotos dan mala suerte porque muestran nuestra imagen rota, distorsionada, descompuesta... se dice que en cierto modo si nuestra imagen está destruida entonces nosotros también. Otra de las varias versiones que explican la superstición nos habla de espíritus peligrosos atrapados en el espejo que salen cuando éste se rompe...  y pueden atacarnos. Además ese espejo de la foto era muy antiguo, esos son los espejos que suelen estar más embrujados, ¿quiénes se habrán reflejado en él?


Esa foto se unió a la cantidad de experiencias relacionadas con decapitaciones y me preocupó aún más. Me preguntaba el porqué de esos pensamientos, me asustaba que fueran premoniciones de algo grave. Un amigo que escuchó mi historia me dijo que todo estaba relacionado con unos problemas de garganta por los que yo sufría mucho pero que por suerte terminaron bien. 
Pedí a Modry que no publicase esa fotografía en ningún medio, temía que desencadenara algo por absurdo que parezca, sentía que esa foto debía esperar un tiempo para ver la luz. 
Finalmente pensé que podía escribir una relato con todo ese asunto y escribí "Muerte sobre ruedas" un bizarro capítulo de mi libro "La noche de las cien velas." Sentía que con esa historia estaba realizando un exorcismo a mis miedos. Todas las referencias a decapitaciones desaparecieron de mi vida, mi salud mejoró y la foto se publicó sin que ocurriese nada malo, todo lo contrario, me sentí feliz de que la gente viera esa fotografía. Tal vez sí significaba algo todo este asunto de las decapitaciones: debía escribir "Muerte sobre ruedas".
Recuerdo también que siempre me gustó "Alicia en el país de las maravillas", esta historia de Lewis Carrol siempre ha estado muy presente en mi vida. De pequeña huí de Wonderland por temor a la Reina de corazones...
Esta serie de señales que nos llaman tanto la atención ocurren, hay una extraña sincronicidad. Trabajé una vez con una chica que deseaba ser madre y no lo lograba inclusó llegó a someterse a tratamientos de fertilidad y durante todo ese tiempo encontraba chupetes en todos lados, era un tormento. Por suerte su sueño se hizo realidad y ahora tiene dos hijos. 
En algunas bibliotecas la gente pone velas en las estanterías para agradecer la ayuda del "ángel de la biblioteca." ¿Quién es? Pues a veces ocurre que buscando sobre determinado tema para hacer un trabajo en principio no hay mucha información pero de pronto ésta empieza a brotar misteriosamente, se cree que es un ángel que ayuda a los estudiantes poniendo ante su vista los datos que necesitan. A mí también me ha ocurrido.
Ayer hablé con un viejo amigo al que hace mucho tiempo que no veía, él ve extrañas y llamativas señales también y que tienen que ver con su vida, entre ellas encuentra cartas varias veces, algunas son del Tarot y la Rueda de la fortuna aparece con frecuencia. Pocas cosas están tan cargadas de símbolos e historias como las cartas. Por cierto, otra carta, la de la Fuerza muestra una línea en el cuello, no se sabe si es un collar o un corte...
Otro detalle más: ayer vi un vídeo sobre la interesante vida del bailarín sirio Ahmad Joued. Por el hecho de bailar ha sido amenazado  de muerte por los terroristas. Ahmad se tatuó detrás del cuello: "danza o muere" justamente en la zona en la que cortan a los prisioneros. Prefiere la muerte antes que vivir sin bailar. Y es que la vida sin arte no vale la pena.
¿Son señales, casualidades o simplemente es algo que siempre está ahí pero durante un tiempo nos fijamos más?




domingo, 9 de julio de 2017

LIBROS



Cuando era pequeña aprendí que el refugio y el consuelo de los libros no se podía comparar a nada. Cada personaje y cada nueva historia formaban parte de mí y yo siempre quería más, hasta el punto de crear mis propias historias, me hacía libros nuevos que escribía ilusionada y que ilustraba también yo misma. Me encantaba (y me encanta) leer y escribir desde una edad muy temprana. Cada página que pasaba era un nuevo regalo. 
Pasar días enteros leyendo es maravilloso. Reír y llorar entre páginas, hacerme amiga de los personajes, vivir aventuras, viajar a lugares extraños…
De pequeña era el hazmerreír de la clase, por varias razones, una de ellas por tener siempre la nariz metida en un libro. Los niños de mi generación, al menos los de mi entorno no leían casi nada e incluso ya de mayor recibí burla por conocer la distribución de la biblioteca. Parecía que algo tan necesario como leer era una vergüenza para esos chicos que se creían tan “molones”. Pero daba igual, yo era muy feliz viajando entre mundos.
Una vez mis padres se hicieron cargo de una librería, fue uno de los mejores momentos de mi vida. Mi familia hacía compras al por mayor y podía llevarse muchos libros a un precio muy bajo. Ellos, contentos con que yo leyera llegaron a decirme que podía hacer una lista de lecturas y que encontraríamos esos libros. Para mí eso era como tener la lámpara de Aladino en mis manos. Recuerdo estar en un sótano que era un almacén lleno de libros y sentirme en el paraíso y podía llevarme un buen puñado de ellos. Por desgracia, eso duró poco.
Si un día no leo me da ansiedad. Si veo una librería tengo que entrar y a poder ser llevarme por lo menos un libro, por suerte actualmente hay librerías de segunda mano muy económicas y eso es mi salvación.


Hay gente que sigue despreciando la lectura, diciendo tonterías como que hoy se lee más que nunca gracias a Facebook o WhatsApp (¿pero desde cuándo el Facebook y el WhatsApp son literatura? En el mejor de los casos puedes acceder a buenos artículos y a páginas dedicadas a la lectura pero leer los estados y los chats nada tiene que ver) o que hoy en día con internet es “subrealista” que se le dé importancia a los libros (¿subrealista? ¿SUBrealista? Fallos tenemos todos pero en este caso seguramente si el señorito leyera sabría que la palabra es “surrealista” y que internet es una herramienta estupenda pero no sustituye a los libros y de poco te sirve si solamente ves por internet basura, hay que elegir bien como en todo, en los libros también hay que saber elegir). 
He visto también gente prepotente y muy cerrada que para justificar que no ha leído nunca dice que leer no es útil, que ellos ya tienen las ideas muy claras y que no necesitan las experiencias de los demás porque ya tienen las suyas (pero todos necesitamos saber siempre más y si unimos lo que vivimos a lo que viven miles de personas ganamos mucho). 
También ha habido gente frívola que me ha criticado por haberme matado a trabajar y después gastar dinero en libros y en estudiar en lugar de “cosas más importantes” que para esa gente era ropa de marca, zapatos a la moda, maquillajes y demás objetos que a mí no me llaman la atención (y yo pienso que esa gente ojalá comprara y leyera más libros que eso no es incompatible con el maquillaje y demás, hay mucha gente aficionada a los zapatos que también lee mucho). 
También encuentro gente que va de culta pero pone excusas tontas para no leer: “que me lío con los personajes”, “que me da pereza”, “que me cuesta seguir la historia”, “que este libro no sé qué”, “que este otro blabla”…
También he visto gente que para terminar un libro antes pasan de largo varias páginas (entonces no se enterarán de nada!) y mucho más que voy viendo.

Por suerte creo que algo está cambiando. Muchos dicen que los jóvenes no leen (siempre metiéndose con los jóvenes) pero la gracia es que hay mucha gente mayor que tampoco lee nunca, la edad no tiene nada que ver. Afortunadamente veo una generación de jóvenes lectores que pisa fuerte. En el colegio yo era la rara por leer pero veo ahora a los niños enganchados a sagas como Harry Potter y siempre con un libro bajo el brazo. Estos críos han descubierto algo maravilloso y entusiasmados con lo que leen tienen muchas probabilidades de querer rodearse de libros toda su vida…¡y lo bien que se lo van a pasar!







sábado, 25 de marzo de 2017

POBRES MEDIOCRES


Pobres aquellos que desprecian el teatro, que se burlan de los artistas y sus dificultades. Pobre gente inculta, ignorante e insensible. Pobres mediocres, pobres envidiosos. ¡Cómo les gustaría a ellos estar en el escenario, vivir otras vidas, ser otras personas, emocionarse y emocionar a los demás! ¡Cómo les gustaría acceder a todo el conocimiento que da el teatro! ¡Cómo les gustaría formar parte de algo tan grande que da tanto a la humanidad! ¡Cómo les gustaría ser valientes y enfrentarse a los miedos, ser valerosos para subir a un escenario y defender su papel ante el público! ¡Cómo les gustaría vivir y contar historias maravillosas! ¡Cómo les gustaría desafiar el qué dirán para cumplir esos sueños que abandonaron como cobardes, porque ellos son artistas frustrados y por eso desprecian la cultura y se burlan y rechazan a los que sí luchamos por lo que queremos mientras ellos aguantan existencias mediocres, vacías y sin atractivo! ¡Cómo ansían esos aplausos que jamás recibirán! ¡Cómo desean tener el talento de aquellos que tanto rechazan! ¡Cómo hablan en tono despectivo y jocoso de lo poco que va la gente al teatro! Sin duda esta es su forma de consolarse por no poder ser artistas, por supuesto gentuza así no va al teatro, en su falta severa de cultura y sensibilidad no comprenderían nada y se desmoronarían al ver a otros cumpliendo esos sueños que ellos abandonaron y ahora ridiculizan en los demás.
Vamos, vamos, que sigan en su envidia consumiéndose, viendo cómo desaprovechan su vida, ¡mientras tanto los que tenemos el teatro en nuestra vida seremos felices!

viernes, 17 de marzo de 2017

EL ABRAZO


Ocurrió en una de esas muchas noches en las que yo buscaba paz ansiosamente. Los
espantos del día se alejaban en el silencio y la oscuridad pero dejando ese dolor insistente... que ahí está por mucho que intentes olvidarlo.
Pero siempre tengo mi refugio en un historia que me atrapa, en música bellísima... pero de pronto silencio. La música hermosísima terminó y me quedé con el libro en las manos, viviendo con sus personajes, sus sueños, sus angustias... y oía el sonido de las páginas pasar, con un suave y placentero crujido. Pero algo me hizo levantar la vista, una extraña sensación de estar siendo observada. Ahí estaba, entre tinieblas, era difícil verla pero sus delicados rasgos se dibujaban en la penumbra. La niña estaba ahí, tímida en un rincón. Por unos momentos dudé y el miedo inicial se fue atenuando. Sí, era ella, efectivamente estaba ahí, no era otro de mis episodios de parálisis del sueño ni imaginaciones exaltadas.
No sabía qué decirle. Poco sociable como soy con los vivos, no sabía cómo dirigirme a los muertos y me resultaba complicado hablarle a ella, incluso pensé en fingir que no la veía pero demasiado tarde... las dos sabíamos la una de la otra.  Finalmente tragué saliva y aún con algo de temor le hablé.
-Hola.- Mi voz sonó suave pero insegura,  quería que se sintiera cómoda pero por el momento le estaba transmitiendo mi inquietud.
Ella ladeó ligeramente la cabeza como única respuesta, un movimiento casi imperceptible y que no supe interpretar.
Silencio.
Otra vez intenté hablarle.
-Tú y yo ya nos hemos visto antes, ¿verdad?- Le sonreí con delicadeza-. Eres bienvenida.
La sensación de tristeza que venía de ella era intensa, percibí de pronto como si ella me lo contara traspasándome sus sensaciones mucho dolor, añoranza hacia una familia, sufrimiento por una enfermedad... Sentí que estaba perdida e incluso más asustada que yo. Quise llorar por su angustia. ¿Por qué tiene que ser todo tan triste?
Yo estaba agotada físicamente, emocionalmente, mentalmente... y a mis penas se añadieron las de ella.
-Soy tu amiga y no tienes nada que temer.
De pronto ya no estaba en esa esquina, inexplicablemente la tenía justo delante de mí, con ese aspecto tan dulce y frágil. Sus ojos tristes brillaban buscando amor.
Con ternura la abracé buscando darle todo el consuelo posible, dándole todo mi amor que estaba deseando ser ofrecido.
-No estás sola, pequeña, no hay nada que temer.
Con una dulce caricia borré el tormento de las dos y por unos momentos solamente hubo felicidad en ese abrazo, la alegría de dos almas que se comprenden y se dan afecto una a la otra. En unos instantes el dolor y el miedo desaparecieron... Nos sentimos llenas de nueva energía, nuevas fuerzas e ilusiones.
Cuando ella se fue la sensación de amor y alegría me acompañó toda la noche. Sentí que podía seguir adelante, superar todo aquello que me estaba haciendo daño, vencer los obstáculos que me tenían acorralada, lograr aquello que tanto deseaba y por lo que tanto estaba luchando... La ternura me devolvió las fuerzas que sentía haber perdido.



QUERIDO MÍO



Querido mío, lo que siento por ti ¿puede ser bueno? Contigo yo me alejo de lo mundano, me alejo de lo humano, de lo desconocido. Nadie comprendería lo nuestro.
Llevo tanto tiempo nadando entre dolor que ahora quiero descansar y voy a descansar en ti, en tu hombro, en tu alma, en tu amor. Tú eres mi reposo, mi oasis, mi protección. Eres una puerta que se cierra separándome de la fatiga y la desesperación. Navego hacia ti como hacia la tierra prometida.
En los momentos de aflicción cierro mis ojos y te busco, pronto te encuentro y me acerco a tu mirada intensa y enigmática, a tu sonrisa suave y pícara, a tus movimientos llenos de elegancia y sensualidad. Quiero fundirme en ti, nutrirme de ti. Quiero sentirte, oírte. Cuéntame.
Te he estado buscando. No llegabas. Ahora te tengo aquí. Tu fuerza me llena.
La calidez de tu presencia alivia mis angustias. Eres un templo en el que cada suspiro encuentra una respuesta, en el que el ofensivo ruido desaparece y el silencio y las dulces melodías llenan de paz el corazón.
Es como si en tus brazos no me alcanzara la desgracia, como si todos los demonios se alejaran de mí... Tu presencia lo llena todo. Te siento.